Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta terapia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta terapia. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de mayo de 2016

Depresión: 12 consejos para prevenirla

Varias claves para comprender la depresión y tratar sus causas.

​Depresión: 12 consejos para prevenirla
La mayoría de expertos coinciden en afirmar que son muchas las personas que pueden sufrir depresión en algún momento de la vida. Esto no es de extrañar con el ritmo de vida de la sociedad actual y la influencia de la cultura de las sociedades occidentales, que suelen premiar a los individuos atractivos o exitosos (por ejemplo, a nivel laboral).
Además, esta situación se ha incrementado con la crisis económica, que ha provocado situaciones de vulnerabilidad para muchos individuos. Al hablar de desaceleración económica es inevitable hacer alusión al estado emocional de la persona. De hecho, incluso su terminología en la recesión económica se suele relacionar con conceptos del estado de ánimo: un ejemplo puede ser “La Gran Depresión” consecuencia del crac del 29.

Distintas causas de la depresión

No existe una idea única y definitiva sobre las causas de los trastornos del estado de ánimo:factores biológicos, educativos o psicosociales suelen interactuar en la aparición de esta patología. Existen varios tipos de depresión: depresión mayor, distimia, trastorno afectivo estacional, etc. Por tanto, este fenómeno se ha abordado desde diferentes puntos de vista, dando lugar a diferentes modelos explicativos que inciden en aspectos biológicos, psicológicos o sociales.
En general, parece haber cierto consenso en afirmar que existe una mayor o menor predisposición a padecer un trastorno depresivo ante unos desencadenantes (situaciones, hechos, etc.) de mayor o menor magnitud, que podrían aparecer en un determinado momento del curso de la vida. Por ejemplo, un rechazo o las dificultades económicas pueden ser motivo suficiente para desestabilizar emocionalmente a un individuo, pero su interpretación de los hechos parece ser clave en el desarrollo de este trastorno.

Los 12 consejos para prevenir la depresión

Por eso, la educación puede ayudar a muchas personas a interpretar de manera positiva las distintas situaciones negativas que pueden surgir a lo largo de la vida, actuando como un factor protector. Y a pesar de que en algunos casos graves es necesario acudir a un especialista para que éste pueda ayudar a superar el trastorno lo antes posible, es posible adquirir una serie de hábitos para prevenir la aparición de esta patología:

1. Mejora la inteligencia emocional (IE)

Manejar las emociones de forma inteligente se considera fundamental para la propia adaptación física y psicológica. La inteligencia emocional se entiende como un conjunto de habilidades que permiten percibir, valorar y expresar emociones, acceder a ellas, comprenderlas y, por último, regularlas. La experiencia emocional puede ser vivida de dos formas distintas: la experiencia directa y la reflexión acerca de la experiencia.
Son muchas las investigaciones que concluyen que la inteligencia emocional es un indicador útil para valorar el bienestar emocional y el ajuste psicológico de las personas. De hecho, puntuaciones altas en inteligencia emocional se asocian con una interpretación más optimista de los sucesos que ocurren, una mayor satisfacción con la vida y una mayor de salud psíquica.
En un principio se pensó que la relación entre inteligencia emocional y depresión era indirecta. Sin embargo, investigaciones posteriores han mostrado que un bajo nivel de IE influye directamente en las puntuaciones que se obtienen en depresión. Asistir a cursos o seminarios de inteligencia emocional puede ayudar a mejorar esta habilidad y, por tanto, a prevenir la depresión.

2. Practica ejercicio

Seguramente ya habrás escuchado esto antes, pero te lo vamos a repetir: el ejercicio físico te aporta muchos beneficios tanto físicos como psicológicos. Para prevenir la depresión el ejercicio físico es positivo, pues favorece la liberación de endorfinas, unas sustancias químicas que producen sensación de felicidad y euforia.
Además, tanto el ejercicio cardiovascular como el trabajo de resistencia anaeróbica (por ejemplo, el trabajo con pesas) van a aportarte beneficios para tu salud física y mental. Por último, practicar ejercicio también puede mejorar la imagen que tienes de ti mismo, y esto puede ayudar a mejorar tu autoestima. Ejercitarte tres veces por semana, en sesiones de 45 minutos, puede ser suficiente para prevenir trastornos del estado de ánimo.

3. Come sano y equilibrado

La dieta no va a curar la depresión, pero puede ayudar a que nos sintamos mejor. Comer sano y equilibrado mejora la salud y el bienestar mental, pues repercute en la salud general y, por tanto, en la salud mental. Algunos estudios afirman que la dieta mediterránea es ideal para prevenir la depresión. Esto ocurre porque es una dieta rica en folato y vitaminas del grupo B que son esenciales en las rutas metabólicas de la metionina, homocisteina y para la s-adenosil-metionina (SAM), implicadas en la biosíntesis de neurotransmisores que afectan al estado de ánimo, como la dopamina y la serotonina.
Otras investigaciones afirman que comer alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 (como sardinas, trucha o frutos secos) reduce los síntomas de la depresión. Además, comer alimentos ricos en triptófano ayuda a prevenir la depresión. Por último, es necesario evitar los alimentos grasas “trans” (como la bollería industrial), pues favorecen los síntomas depresivos. Estos participan en el aumento peso corporal y hacen a los individuos más ser infelices.

4. Ten una vida social activa y practica tus hobbies

Tener una vida social activa se ha demostrado que es eficaz para prevenir la depresión. Rodearse de buenos amigos, acudir a eventos y practicar los hobbies que nos gustan, son positivos para tener una vida más plena.
Por tanto, es necesario no aislarse y salir a la calle a pasar buenos momentos. Apoyarte en tus amigos íntimos y en tus familiares, es decir, en personas que se preocupan por ti, es un factor protector de la depresión. Además, si éstos son divertidos, te harán pasar un buen rato y te transportarán a un estado de ánimo positivo y agradable.
Además, practicar nuestros hobbies da sentido a nuestras vidas. Encontrar esas actividades que nos motivan y nos hacen estar en estado de flow nos van a proporcionar momentos increíbles. De hecho, un estudio realizado en Japón demostró que aquellas personas que practicaban ejercicio físico regularmente, se alimentaban con una dieta saludable y disfrutaban de sus hobbies, eran más felices y eran menos propensos a sufrir depresión.

5. Deja de compararte con los demás y deja de pensar en lo que los demás piensan de ti

Compararse continuamente con los demás puede tener consecuencias negativas para tu autoestima. El mundo en el que vivimos nos exige ser perfectos en todo y en todo momento, incluso de manera irracional. Pero no sólo compararse con los demás es negativo, sino quees habitual estar pendientes de gustar los demás todo el tiempo.
A todos nos gusta caer bien y ser aceptados por los demás, pero muchos gastan demasiado tiempo y energía intentando gustar a otros. El desgaste psicológico de compararse con los demás y de estar pensando en agradar a todo el mundo no es sano y produce estrés innecesario.

6. Vive el presente

Vivir el presente cuida tu salud emocional y tu estado anímico. Esto parece fácil de hacer, pero habitualmente estamos con el cuerpo en el presente pero la mente en el pasado o el futuro. Aprender a vivir en el presente te ayuda a mejorar el bienestar y te protege contra la depresión. Éste es uno de los principios de la terapia Mindfulness.
Para saber más sobre los beneficios del Mindfulness, te invitamos a que leas nuestro artículo: 
“Mindfulness: 8 beneficios de la atención plena”

7. Ponte metas realistas

Incluso si comes sano, haces deporte y vives el presente, nada te motivará más que tener un propósito en la vida o unos objetivos que conseguir. Una investigación de Blue Zones, concluyó que aquellos que tenían un propósito en la vida vivían hasta siete años más.
Ahora bien, marcarse objetivos irracionales tiene un efecto negativo en tu bienestar. Por tanto, es necesario que las metas que te marques sean realistas. Por último, no hay que olvidar que no solamente los objetivos a largo plazo van a tener un efecto positivo, sino que, además, es necesario tener objetivos a corto plazo para seguir motivado durante el proceso, algo que frecuentemente olvidamos.

8. Acéptate y perdónate

Aprender a perdonarse y a aceptarse a uno mismo es un aspecto importante para poder prevenir la depresión. Es decir, que es necesario perdonarnos por los errores cometidos o por las cosas que no hicimos como debíamos. El pasado no puede cambiarse, pero la percepción que tenemos sobre el pasado sí.
Aceptarse y perdonarse es una elección propia, que supone afrontar también nuestro pasado y nuestro presente, aprendiendo a convivir con aquello que no podamos cambiar y asumiendo una actitud positiva ante la vida. Esto no es una tarea fácil, pero es posible.

9. Aprende a vivir con la incertidumbre

Desde jóvenes nos han educado para tener una vida tranquila y perfecta, pero la realidad no siempre es así, especialmente en los tiempos que corren. Por ejemplo, hace poco más de una década era habitual tener un puesto de trabajo para toda la vida. Hoy en día, tener un empleo estable se ha convertido en algo extraño en muchas profesiones.
Por tanto, hoy estamos aquí, pero mañana... quién sabe. Tener una mentalidad flexible es mucho más adaptativo que tener una mentalidad rígida, y aprender a vivir con la incertidumbre y con una actitud positiva frente al cambio, te convierte en una persona mucho más preparada para la realidad actual.

10. Cuida tu nivel de estrés

El estrés es muy común en el ritmo de vida que llevamos, pero cuando el estrés es continuado, las cosas pueden empeorar y desembocar en una depresión. De hecho, muchas investigaciones afirman que uno de los síntomas que pueden presentarse en el Síndrome del quemado (o Burnout) es la depresión.
Tratar el estrés lo antes posible puede ser beneficioso para evitar un empeoramiento y futura aparición de depresión. Además, se ha demostrado que una mala organización del tiempo puede provocar distintos trastornos, como depresión o ansiedad.

11. Evita el alcohol y las drogas

El alcohol es una droga de legal y socialmente aceptada que puede parecer inofensiva. La realidad es que, consumida de manera frecuente, puede causar problemas serios para la salud. Otras drogas como la marihuana, que también son catalogadas como drogas blandas, pueden provocar trastornos depresivos.
Pero no sólo el consumo prolongado de estas sustancias es perjudicial, sino que ir drogado o bebido puede llevarte a cometer acciones de las que después puedes arrepentirte. Por tanto, no deberías consumir drogas ilegales, pero si vas a beber alcohol, que sea con moderación.

12. Duerme lo necesario

Una buena higiene del sueño afecta positivamente a tu bienestar emocional. Perturbar los ritmos circadianos se asocia a la depresión, y resicronizarlos utilizando suplementos de melatonina se ha demostrado que tiene un efecto antidepresivo. Si tu horario laboral te lo permite, intenta tener hábitos que te ayuden a dormir mejor. 
Por ejemplo, sigue un horario que posibilite que te duermas más o menos misma hora y evita sustancias excitantes a partir de media tarde.

Fuente:psicologiaymente.net 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

7 técnicas para borrar de tu mente los pensamientos negativos Pensamientos obsesivos y recurrentes: no permitas que acaben consolidándose en tu mente.

Todos tenemos en mayor o menor medida algunos pensamientos negativos, pero si permitimos que se adueñen de nuestra mente pueden resultar peligrosos para nuestra salud mental. 
Los pensamientos negativos recurrentes se consolidan en nuestro cerebro y pueden llegar a ser muy molestos si no hacemos algo para deshacernos de ellos.

La estrategia de “forzarnos a no pensar en ello” es contraproducente

En el momento en que comenzamos a pensar en cosas negativas, tratamos de expulsar inmediatamente estos pensamientos. No obstante, erradicar los malos pensamientos no es tan fácil como parece, e incluso es una estrategia que puede ser contraproducente.
Combatir esta clase de pensamientos negativos y recurrentes puede incluso anclar estos patrones de pensamiento, con lo cual el problema, lejos de mejorar, se agrava. Lo cierto es que cuanto más tratamos de no pensar en algo, más cuesta sacarnos eso de nuestra mente.
Con el fin de liberarnos de estos pensamientos, será crucial enfocar el problema de un modo distinto, con las técnicas y estrategias adecuadas para limpiar nuestros malos pensamientosde una vez por todas. Aquí tienes siete formas de lograrlo.

1. Modifica tu lenguaje gestual y corporal

Párate un momento a observar cómo te mueves y qué gestos usas al comunicarte con otras personas. ¿Pareces más encorvado de la cuenta o tienes una postura corporal cerrada? ¿Tienes el ceño fruncido? ¿Cruzas los brazos?
Si notas que esto es así, cuidado porque eres más propenso a tener pensamientos negativos. De hecho, un mal lenguaje corporal puede dañar tu autoestima y mermar tu autoconfianza. Cuando nuestro estado emocional no es óptimo, los pensamientos negativos pueden surgir con facilidad.
Prueba a sonreír más a menudo y mejorar tu postura corporal, abriéndote hacia los demás. Esto ayudará a que tengas una mejor comunicación no verbal y a promover un mejor estado mental en el que no tengan cabida los pensamientos negativos recurrentes.
Aquí te dejamos un artículo que te puede ayudar en este aspecto:
"Las 5 claves prácticas para dominar el lenguaje no verbal"

2. No tengas miedo a hablar sobre el tema que te preocupa

No es raro que los malos pensamientos surjan porque tenemos problemas emocionales o de cualquier otro tipo que no hemos sabido comunicar a nadie. Cuando nos guardamos estas sensaciones para nosotros mismos, las cosas suelen ir a peor.
Si consideras que necesitas expresarle a alguien aquello que te atormenta, no dudes en hacerlo. Cuando hablamos con alguien sobre lo que nos preocupa, los pensamientos adquieren una nueva dimensión, los visibilizamos, y esto nos puede facilitar que pongamos en perspectiva. Una buena manera de empezar a borrarlos de nuestra mente.

3. ¿Conoces la meditación y el Mindfulness?

El estrés y la ansiedad con que tenemos que afrontar el ritmo frenético del día a día puede hacer que nuestro pensamiento no descanse ni se oxigene lo suficiente. Es casi imposible poder llegar a gestionar nuestros pensamientos negativos cuando no tenemos ni un minuto de relajación.
Existen distintas técnicas y filosofías que nos ayudan a poner nuestra mente en blanco y promover que nuestro cerebro reestructure los pensamientos y emociones. Por ejemplo, lameditación o la filosofía Mindfulness.
Te explicamos más sobre estas dos disciplinas en estos artículos:

4. Cambia tu perspectiva sobre las cosas

En ocasiones, los pensamientos negativos son el reflejo de que estamos mirando la realidad desde una perspectiva equivocada. Prueba a reflexionar sobre tu punto de vista, quizá te des cuenta que no eres totalmente racional a la hora de valorar lo que sucede en tu entorno.
Por ejemplo, en vez de pensar “Estoy viviendo un momento complicado en el que tengo un montón de problemas”, puedes probar a cambiar el marco y enfocarlo así: “Me parece que estoy afrontando ciertos retos que me están exigiendo mucho pero estoy en el camino de hallar soluciones”.
Fundamentalmente el mensaje es el mismo, pero usando la segunda fórmula puedes enfocar los problemas de un modo más optimista. Este pequeño cambio de actitud puede ocasionar una gran mejora en tu percepción de las cosas, puesto que estarás modificando algunas estructuras mentales.

5. La importancia de la creatividad

A veces, los pensamientos negativos se enquistan en nuestra mente y es complicado encauzarlos hacia fuera para ir borrando la mala influencia que tienen sobre nosotros.
Una de las maneras de hacerlo es encontrar una expresión artística o creativa: escribir, dibujar o tocar un instrumento musical puede ser una buena forma de canalizar mediante la creatividad estas malas emociones. Además, está demostrado que el arte puede ser muy terapéutico y logra mejorar tu estado de ánimo.
La creatividad es liberadora. Cuando somos capaces de expresarnos mediante el arte, las dinámicas negativas generadas por tus pensamientos empezarán a debilitarse para dar paso a nuevas experiencias y sensaciones.

6. Pasear y practicar ejercicio físico

Algunas personas piensan que nuestro cuerpo y nuestra mente son dos elementos claramente diferenciados y que realizan sus procesos de forma separada. Por tanto, asumen que los pensamientos se forman en la mente, y que el cuerpo no tiene nada que ver.
Esto no es exactamente así. Nuestros pensamientos también son producto del ambiente en el que vivimos, la calidad de las relaciones interpersonales que tenemos, y muchos otros factores. Te habrás dado cuenta que si estás mucho tiempo cerca de personas negativas, lo más normal es que poco a poco te “contagien” de su actitud y tu estado emocional empeore.
Apartarte temporalmente del ambiente que te crea malestar puede ayudarte mucho. Por ejemplo, dar un paseo activará regiones cerebrales que permanecen casi inactivas cuando estamos sentados. Otra buena idea para borrar los pensamientos negativos es practicar ejercicio físico, puesto que está demostrado que mejora nuestro estado de ánimo y nos reporta una buena dosis de hormonas positivas y relajación.

7. Pregúntate qué es lo que te hace feliz

Algunos pensamientos recurrentes que nos perturban tienen su génesis en una sensación de vacío existencial. Pero, ¿eres consciente de todas las cosas positivas que tienes a tu alrededor?
No es raro que, inmersos como estamos en la rutina diaria y en nuestras respectivas labores,perdamos la perspectiva general sobre las cosas relativamente positivas que tenemos en nuestras vidas. Es esencial pues que demos valor a estas cosas buenas, y darles la importancia que merecen.
Si elaboras una lista con estas cosas de las que puedes sentirte feliz y agradecido, tu estado emocional mejorará. Ten en cuenta que, en ocasiones, muchos aspectos positivos de nuestra vida pasan desapercibidos. Es tu responsabilidad volver a fijarte en ellos y valorarlos.

FUENTE: Xavier Molina